jueves, 20 de agosto de 2009

Fanfiction .. "Cuidar de ty " CAP. 1 , 2 Y 3 ..

BUENO AQUI COMIENZO CON EL NUEVO FIC Q ES APARTE DEL FIC DE MI AMIGO ERALD...ESPERO Q SIGAN LEYENDO EL D EL ....BUANO LA GENIA Q ESCRIBIO ESTE FIC OVIAMENTE NO SOY YO SE LLAMA :
"Tsuyu ryu "

ASI APARECE EN EL FORO...BUENO ELLA MERECE TOODOS LO MERITOS,,, BUENO Y ACLARO COMO SIEMPRE Q MI INTENCION NO ES ACER Q CREAN Q EL FIC ES MIO..NOOO PARA NADA ..SOLO QIERO Q LEAN ESTOS MARAVILLOSOS FICS Q ME VOY ENCONTRANDO Y Q RECONOSCAN EL TRABAJO DE LA ESCRITORA...TAMBIEN ACLARO Q LA AUTORA NO ME AUTORIZO..PERO ALMENOS NUNCA HE TENIDO PROBLEMAS CON LOS OTROS FIC Q HE SUBIDO..PORQ LO HAGO CON EL RESPETO Q SE MERECEN LAS ESCRITORAS DE ESTOS FICS...TAMBIEN LES DIGO Q ETSE FIC TIENE SU SECUELA..Y LES DIGO Q LES VA A ENCANTAR ..PORQ DESPUES ESTO SE PONE MUY TRISTE Y INTERESANTE....GRACIAS Y ESPERO SU APOYO..:)
vAniiah

CAP. 1:
EPOV

Corría tan rápido como lo permitían mis piernas… algo que, considerando mi naturaleza vampírica, debería ser suficiente para escapar. Sin embargo, mis heridas estaban haciendo la tarea más difícil para mí. Fui descuidado; ¿cómo pude permitir que tal amenaza se me acercara sin darme cuenta? Aún recordaba claramente los eventos de esta mañana, mientras mi cuerpo se enfocaba en escapar del Cazador.

Estaba solo. Mi familia había decidido pasar las vacaciones en Denali y yo había decidido quedarme. Carlisle y los demás no se sorprendieron; después de todo, sabían que deseaba pasar las vacaciones con Bella, ahora que no había riesgo de que Victoria la rastreara. Esta mañana, salí a cazar en el bosque… y fue ahí donde todo se complicó. La sed de sangre no debió cegarme tanto pero, cuando me levanté, estaba ahí: un hombre con un largo saco negro, observándome. Entré en pánico; me había visto. ¿Qué debía hacer ahora? ¿Matarlo? Pero, antes de que pudiera reaccionar, su cuerpo tembló y cambió frente a mis ojos, transformándose en un lobo negro, que gruñó listo para atacar. ‘¿Un lobo Quileute?’ Sabía que no era Jacob pero ese pensamiento, el temor de que pudiera ser uno de los amigos de Bella, evitó que atacara o me moviera. La criatura aprovechó mi indecisión y, con un rápido movimiento, me atacó. Salté para apartarme, pero consiguió morder mi pierna izquierda. Giré y lo sujeté por los hombros; el lobo aulló de agonía cuando mis manos rompieron sus huesos, y usé la distracción para patearlo y alejarlo de mí. Corrí hacia él mostrando mis dientes, listo para romper su cuello… pero, entonces, recordé el rostro de Bella cuando creyó que Jacob había muerto; de nuevo, la idea de herir a uno de los queridos amigos de Bella me detuvo. No podía hacerla sufrir así. En vez de seguir mis instintos y matarlo, di la vuelta y corrí hacia el interior del bosque. El lobo me siguió de inmediato. No recuerdo cuanto tiempo pasó, ni cuantas veces nos encontramos de nuevo; consiguió morder mi costado en un encuentro, y estoy seguro que le rompí algunas costillas en otro.

Ahora, finalmente, parecía haberse cansado, o al menos estaba lo bastante lastimado como para dejar de buscarme. Seguí corriendo sin rumbo fijo, esperando confundirlo –algo difícil de hacer considerando que estaba sangrando; la sangre que acababa de consumir escapaba por mis heridas abiertas-. Me reí mentalmente ante la ironía de todo esto: el cazador siendo cazado, el depredador convertido en presa… lo único que esperaba era escapar, ver a mi Bella de nuevo.

BPOV

Era un día lluvioso en Forks. Mientras miraba por la ventana de mi habitación, recordaba lo mucho que me deprimían esos días la primera vez que vine aquí. Ahora, la lluvia y las nubes grises significaban algo totalmente diferente: significaban que Edward podía salir, que podía estar conmigo todo el día sin preocupación alguna. Como su famila no estaba, y Charlie estaba trabajando, teníamos mucho tiempo para nosotros. Lo imaginé aquí, sentado en su lugar de siempre en mi habitación, mirándome con esos hermosos ojos y esa sonrisa torcida que yo amaba tanto. Incuso ahora, después de todo lo que había pasado, me preguntaba qué había hecho para tener tanta suerte.

Un aullido de dolor proveniente del bosque interrumpió mis pensamientos. Inmediatamente, una imagen de Jacob vino a mi mente… no, no era él, estaba segura; lo conocía demasiado bien para reconocer su ‘voz’. El alivio que sentí se desvaneció casi de inmediato, reemplazado por miedo y preocupación. Si no había sido Jake, ¿entonces quién? Mi miedo aumentó, volviéndose pánico, al recordar que Edward estaba cazando en ese momento. ¿Podría ser que…? No, no podía pensar en eso; la simple idea de que Edward estuviera peleando contra uno de mis amigos me partía el corazón. Curiosa, salí a la calle. Vi una figura emerger del bosque, una figura humana que permaneció allí, de pie en las sombras. Me pregunté quién era, me pregunté si vería a Paul, o a Embry, o a Sam caminar hacia mí, herido… pero ni en mis más extraños sueños imaginé ver lo que vi, y esa imagen fue aún peor que todos mis pensamientos anteriores.

Edward avanzó hacia mí, con su cabello cobrizo húmedo y sus ojos fijos en mí. Pero, en vez de felicidad, había miedo en sus ojos. Continuó moviéndose, y me di cuenta de su expresión de dolor con cada paso que daba, la forma en que cojeaba hacia mí… nunca lo había visto así. Pero lo que detuvo mi respiración, lo que envió lágrimas a mis ojos, fue el líquido escarlata que manchaba su ropa...



CAP. 2:

“Complicaciones”

EPOV

No me di cuenta de hacia donde corría hasta que vi el rostro aterrorizado de Bella desde su casa. ES curioso que, incluso de forma inconsciente, mis movimientos me llevaran a ella. A pesar de mi alegría al verla, sentí una oleada de miedo elevarse sobre el dolor. A ella no le gustaba ver sangre, y nunca me había visto en esta condición –derrotado, herido… débil- ¿Cómo reaccionaría? No quería asustarla, pero la necesidad de acercarme, de tocarla, fue demasiada… así que, a pesar de mi temor a asustarla, seguí caminando.

BPOV

Solo pude permanecer ahí, mirando a Edward mientras él permanecía frente a mí. Se veía fatal, y parecía estar sintiendo mucho dolor; la sangre en su ropa casi me causa un desmayo… pero no, no podía perder el control ahora, no cuando –por primera vez- era él quien necesitaba de mi cuidado.

“Bella” murmuró suavemente, y se acercó más. De pronto, hizo un gesto de dolor y perdió el equilibrio. Eso me despertó del shock y conseguí –asombrosamente- sujetar su brazo para mantenerlo de pie. Ahora, libre del impacto inicial, mi pánico aumentó.

“¡Edward! ¿Qué sucedió? ¿Estás bien?” Pregunta tonta. Por supuesto que no lo estaba, pero no podía pensar con claridad.

“Bella… lo siento… sé que debes estar…” continuó murmurando y su voz, normalmente seductora, sonó ronca de dolor. No entendí de qué se estaba disculpando, pero este no era el momento para preguntas. Tenía que meterlo a la casa.

“Edward, detente. Ven, déjame ayudarte” dije, y coloqué su brazo alrededor de mis hombros para ayudarlo. Estaba sorprendida; ni siquiera me sentía mareada ante la visión de sangre… la preocupación y el miedo por él eran demasiado fuertes para dejar espacio a otras emociones.

Una vez que llegamos a mi habitación –pues me rehusé a dejarlo en el sofá- Edward se sentó en mi cama, reprimiendo un gemido de dolor. Me asusté… ¿cómo se suponía que debía ayudar a un vampiro herido?

“Edward… ¿qué puedo hacer?” le pregunté, demasiado preocupada para pensar en una mejor idea. Respiró profundamente, como si estuviera reuniendo fuerzas para hablar.

“¿Tienes… algunas vendas?” preguntó.

“Si. Creo que Charlie tiene un kit de primeros auxilios en algún lugar, pero… ¿vas a estar bien?” pregunté. No me di cuenta que estaba llorando hasta que él levanto su mano nívea para acariciar mi rostro.

“No te preocupes, Bella… no llores, voy a estar bien. Sólo tráeme algunas vendas, ¿de acuerdo?” dijo tratando de calmarme.

Lo miré directo a los ojos, buscando algún indicio… parecía sincero, aunque extrañamente cansado, dolorido y… ¿asustado? Sin pensarlo, me acerqué para besarlo. Él respondió de inmediato, hasta que una punzada de dolor lo obligó a detenerse, y me obligó a mí a recordar que necesitaba ayuda. Corrí por toda la casa, buscando el kit de Charlie; me tropecé algunas veces, pero finalmente lo encontré en su habitación. Me apresuré a llegar con Edward… ahora estaba recostado en mi cama, y sujetaba su costado con una mano. De nuevo, ignoré las manchas rojas en su ropa y en mi cama y me coloqué a su lado.

“Muy bien, aquí las tengo… ¿ahora qué? Ojalá Carlisle estuviera aquí… yo no sé como…” dije, llorando de nuevo.

“Cálmate, Bella. Yo lo haré” dijo Edward. Cuando lo miré incrédula, sonrió débilmente. “Dos licenciaturas de medicina en Harvard, ¿recuerdas?” dijo, y sonrió mi sonrisa favorita.

“¿Puedo ayudarte?” pregunté de inmediato.

“Creí que no te gustaba la sangre” dijo él.

“Ahora miso no me importa, siempre y cuando estés mejor” dije decidida.

Minutos después, me estaba arrepintiendo de eso. A pesar de mis buenos deseos, era difícil para mí observar cómo Edward cubría sus heridas, y era aún peor cuando hacia algún gesto de dolor. Traté de ayudarlo, pero debió notar mi angustia porque simplemente me pidió que me calmara. Cuando terminó –estaba sorprendida de que lo hubiera hecho él sólo- se recostó de nuevo con un suspiro. Tomé una silla y me senté junto a él, tomando su mano fría entre las mías. Repentinamente, Edward cerró los ojos y suspiró… y yo entré en pánico.

“¿Estás bien? ¿Te duele mucho? ¿Qué puedo hacer?” pregunté, frenética… ¿cómo podía ayudarlo a disminuir el dolor? Dudaba que pudiera usar algún medicamento.

“Bella… estoy bien, solo un poco adolorido” dijo –una mentira, considerando la forma en que ‘respiraba’- “Tenemos otro problema” dijo, mirándome con curiosidad.

“¿Qué pasa?” pregunté.

“Charlie está aquí” dijo él.

Como si las cosas no estuvieran demasiado complicadas. Quería que Edward se quedara aquí para poder cuidarlo, pero había un factor que no había considerado… mi papá.


CAP. 3:
“Batalla”

BPOV

Bajé las escaleras para encontrarme con mi padre. Charlie aún estaba de pie junto a la puerta, y me observaba con curiosidad… debe haberme escuchado hablando con alguien.

“Hola, papá ¿Cómo estuvo tu día?” lo saludé, tratando de sonar tranquila. Después de todo, Charlie estaría muy molesto en cuestión de segundos, considerando lo que iba a decir.

“Bien, gracias” respondió, pero me observó con atención. “¿Pasa algo, Bells? Te ves… preocupada” concluyó. ¡Rayos! Olvidé que soy muy mala para mentir. Respiré profundo; esto iba a ser difícil.

“Bueno, papá, realmente no es nada… es solo que, este, Edward…” dije, pero me arrepentí de inmediato. El rostro de Charlie cambió a algo que solo podía interpretarse como ira, una reacción que debí haber anticipado –considerando que mi papa no estaba muy contento con mi novio desde el incidente de Volterra- pero aún así me hizo temblar… si, esto iba a ser difícil.

“¿Y? ¿Qué pasa con él?” preguntó molesto.

“Bueno, está enfermo y… como su familia no está, y creo que no debería estar solo, pues… me preguntaba si podía quedarse…” le pedí, rogando que no notara mi mentira. Los ojos de Charlie me dieron la respuesta: de ninguna manera.

“No creo que sea una buena idea. Quizás solo sea un resfriado o algo así. Si está realmente enfermo, debería ir al hospital; estoy seguro que los amigos de su padre podrán…”

“¡No!” casi le grité; estaba empezando a enfadarme. ¿Por qué tenía que ser tan grosero con Edward? “No veo porqué no puede quedarse aquí… yo QUIERO que se quede, quiero cuidarlo”

“Mira, Bells. He sido muy tolerante con Edward, pero esto es demasiado. Es suficiente que tolere sus visitas después de lo que te hizo, pero no le permitiré quedarse en mi casa. Fin de la discusión” dijo él, enojado.

Pero a estas alturas, yo también lo estaba. “¿Sería diferente si fuera Jacob quien necesitara quedarse?” pregunté con frialdad. Sabía que sería diferente, y quería que él lo admitiera.

Charlie estaba claramente inseguro; había tocado el punto exacto del problema. “Es diferente… Jacob es casi de la familia, pero Edward…”

“Edward es parte de la familia TAMBIÉN. Lo amo… pero si te rehúsas, ¡quizás debería ir a su casa y quedarme allá hasta que se recupere!” le grité.

“¡Ni lo pienses, señorita!” quiso decir más, pero se quedó quieto de repente, con la vista en las escaleras detrás de mí.

“Buenas tardes, Charlie” dijo una voz aterciopelada detrás de mí. Volteé y vi a Edward parado en el último escalón de las escaleras, cubierto con una larga toalla –supuse que intentando cubrir la sangre en su ropa-. Miraba a mi padre con una sonrisa.

EPOV

Era tan malo como yo creía. Cuando los oí discutir, decidí que era hora de intervenir; no quería que Bella discutiera con su padre por mi causa.

Charlie me miró con sospecha, tratando de encontrar algún signo de mi ‘enfermedad’. Por suerte, mi piel pálida y mi aspecto cansado ayudaban mucho.

“Lamento molestarlo, pero vine a ver a Bella y la lluvia me atrapó afuera” ‘Lo que explica por que traigo encima una toalla’ pensé para mí. “No es nada serio, de verdad, pero Bella insistió en que me quedara. Sin embargo, si no está de acuerdo, me iré. No hay problema” dije, y fingí toser. Conociendo los pensamientos de Charlie –y su habitual buen corazón- sabía que no me dejaría ir así.

Incluso ahora, sus ideas habían cambiado drásticamente. ‘¡Cielos! El chico de verdad se ve enfermo. Quizás debería… pero ¿Dónde se quedaría? ¿En el sofá? Supongo que a Bella no le gustaría eso… pero no puedo dejarlo salir ahora, esta lloviendo… quizás…’

Mientras tanto, Bella me miraba con desaprobación. No supe si era porque sabía lo que estaba haciendo o porque me había levantado cuando ella me había ordenado claramente que me quedara en la cama. Le guiñé un ojo, tratando de asegurarle que estaba bien… lo que no era del todo cierto, considerando cómo dolían mis heridas. Tosí de nuevo para distraerla y para obligar a Charlie a decidir.

“Bueno… supongo que no puedo dejarte salir ahora, pero tenemos un problema. ¿Dónde vas a dormir? ¿En el sofá?” dijo él, aún molesto. ‘Veamos como maneja eso… espero que se dé cuenta de que podría ir con algunos parientes, o quizás con amigos HOMBRES’ Sonreí sutilmente; Charlie aún no se daba por vencido… pero Bella era tan terca como él.

“¡Papá! No puede dormir ahí, ¡está enfermo! Dormirá en mi cama” dijo Bella con confianza, mostrando que no tenía intenciones de cambiar de idea.

“¿Y dónde dormirás tú?” preguntó él. Obviamente no en el sofá.

“Bueno… supongo que en mi habitación también” dijo ella, dudando. Desearía que no hubiera dicho eso; perdió todos los puntos que habíamos ganado con Charlie.

Su mente cambió. No pude evitar reírme ante la imagen mental que lo aterraba: Bella y yo, solos en la habitación; yo tratando de aprovecharme de su pura e inocente hija… fingí un ataque de tos en un intento por ocultar mi risa. ‘¿Esta LOCA? ¿De verdad cree que voy a permitir que los dos duerman en el MISMO CUARTO? De ninguna manera’

“¡Ni siquiera lo pienses!” le gritó, incapaz de ocultar su temor.

“¡Pero alguien debe estar al pendiente de él! ¿Qué pasa si tiene fiebre? ¿O si necesita algo?” Bella dijo. Tuve que fingir otro ataque de tos… la idea de un vampiro con fiebre era demasiado divertida para resistirse. “Aunque… si tu pudieras cuidarlo…” continuó Bella.

Me reí de nuevo –a este paso, Charlie creería que tenía neumonía-. La mente de Charlie estaba confusa, tratando de decidir qué opción era peor. ‘¿YO? ¿Cuidarlo a ÉL? Lo dudo… no soy bueno para eso, y ella lo sabe. Pero la idea de esos dos en una habitación… ¿Qué haré? Demonios, me atrapó’ Antes de que pudiera decir algo, Bella continuó con un tono más suave.

“Mira, papá. Sé que tienes una actitud sobre protectora conmigo, y lo aprecio pero ¿recuerdas lo que hablamos sobre confianza? ¿Cuándo dijiste que intentarías tener una mente abierta? Puedes confiar en mí; solo quiero estar cerca de él en caso de que me necesite, no vamos a hacer nada malo… yo dormiré en la bolsa de dormir. ¿Por favor?” dijo ella. Bueno, si había perdido puntos con su comentario anterior, ciertamente había ganado el doble con éste. Y ella cree que no puede ganar una discusión… la mente de Charlie aún estaba indecisa, pero ya podía ver una victoria. Obviamente, quería confiar en ella. ‘¿y porque no debería? Es honesta y madura’ pensé.

Charlie suspiró, derrotado. “De acuerdo. Tú ganas. Pero voy a estar vigilándolos… confío en ti, Bella, pero no en él” dijo, mirándome con desconfianza. Después caminó hacia el sofá y se dejó caer con un sonoro suspiro de desagrado. La discusión había terminado.

BPOV

No podía creer que hubiera ganado mi pequeña discusión. Creí que Charlie se pondría como loco y prácticamente echaría a Edward de la casa. Suspiré y lo miré, sonriendo.

“Gracias por la ayuda” dije una vez que estuvimos en mi habitación.

“Bueno, mi habilidad es muy útil para eso” dijo él, riéndose. “Pero realmente va a vigilarnos, así que será mejor que duermas en la bolsa” hice un gesto de desagrado ante eso; yo quería dormir en sus brazos.

“Supongo que sí. Al menos permitió que te quedaras” dije. De pronto, se puso serio.

“No era realmente necesario. No me gusta que pelees con tu padre por mi culpa. Lo lamento” dijo él. Veamos: estaba herido –una experiencia totalmente nueva para él-, perseguido por un extraño lobo, ¿y se estaba preocupando por mi?

“Basta, Edward. Quiero que te quedes, y mi papá tendrá que acostumbrarse a la idea” dije, sonrojándome. Él rió de nuevo.

“Ahora dime, ¿Cómo pasó?” pregunté. Me miró; era obvio que no quería decírmelo, pero tenía que saber… ¿Qué tal si era alguno de mis amigos? La idea me dio escalofríos.

“De acuerdo” dijo, y comenzó a hablar.

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En el bosque, un lobo negro yacía bajo un árbol. El cazador estaba furioso; ¿Cómo había conseguido escapar el vampiro? Gruñó de dolor y rabia, indignado por su fracaso y por el hecho de que el vampiro había conseguido herirlo. Haría que el chupasangre pagara por ello, tan pronto como estuviera recuperado… tenía que hacerlo. Aun recordaba la escena frente a él, hace tantos años:

Un hombre yaciendo en el suelo, inmóvil, muerto… una figura de pie junto a él, una figura con cabello cobrizo y feroces ojos rojos… el vampiro y su presa, el monstruo y su amigo. Si, se aseguraría de tomar venganza.

De pronto, creyó ver una figura moverse no muy lejos de él. La ignoró, creyendo que era sólo un animal, y se durmió

CONTINUARA...

2 comentarios:

  1. >.< esta genial! sobre todo cuando sam ataca a edward y este le rompe el hueso al perrucho alfa xD pleito pleito

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  2. muyy burno rl fic q bueno q edward epudo kedar con bella xd esperoq el otro capiii bay

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